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Milán en dos días

La mayoría de las personas que visitan Milán lo hacen como una escapada corta y económica gracias a los vuelos de bajo coste. En este itinerario supondremos que tenéis unas 48 horas para visitar Milán.

Durante el primer día trataremos de ver lo más importante de Milán, de este modo la gente que sólo tenga un día también puede aprovechar el itinerario. Si este es vuestro caso, os recomendamos incluir La Última Cena entre las visitas.

Día de llegada

Catedral de Milán al anochecer
Catedral de Milán al anochecer

Dada la distancia a la que se encuentran los distintos aeropuertos y la hora de llegada habitual de los vuelos, es probable que el primer día sólo tengáis tiempo para dejar las maletas en el hotel y salir a cenar.

Para comenzar con una buena impresión de Milán lo mejor es acercarse a la Plaza del Duomo y dar un paseo por la zona. La Galleria Vittorio Emanuele II, la Via Dante y la Plaza della Scala no deberían faltar en el itinerario. Por todas estas calles encontraréis diferentes restaurantes para cenar.

Primer día

La ruta comienza en la Plaza del Duomo sobre las 10:00 de la mañana y lo primero que haremos será visitar la Catedral de Milán, una de las más grandes y sorprendentes del mundo. El baptisterio y el tesoro necesitan una entrada independiente, nosotros no recomendamos su visita.

Catedral de Milán, terraza
Caminando por la terraza del Duomo
Milán, Galería Vittorio Emanuele
Galería Vittorio Emanuele
Tranvia de Milan, Teatro alla Scala
Tranvía histórico junto al Teatro alla Scala
Compras en Milán, Via Montenapoleone
Via Montenapoleone, la más prestigiosa de Milán

Al salir de la iglesia no os podéis perder las vistas desde su terraza. Podéis subir en ascensor o por escaleras, siendo esta opción más barata y rápida, ya que en el ascensor suele haber colas.

Después de disfrutar las vistas nos adentraremos en la Galleria Vittorio Emanuele II, uno de los pasajes comerciales más bonitos del mundo. Si no tenéis un presupuesto muy holgado, os tendréis que conformar con echar un ojo a los escaparates.

Saliendo por el lado contrario os hallaréis en la Plaza de la Scala, una de las más animadas de Milán. Aquí encontraréis el Teatro alla Scala, un lugar que, aunque no es tan espectacular como la ópera de París o Viena, os animamos a visitar.

Tomando la Via Santa Margherita llegaréis de nuevo a la Plaza del Duomo. A mano izquierda veréis la Via Mercanti, y caminando por ella unos pocos metros, la Piazza Mercanti, donde se encuentra el Palazzo della Regione y otros edificios interesantes.

Siguiendo por la Via Mercanti llegaréis a la Via Dante, una de las más importantes de Milán. En esta calle hay bastantes tiendas, cafés y restaurantes. Al fondo podréis divisar el Castillo Sforzesco, nuestra siguiente visita. Aunque tal vez es pronto, es recomendable comer antes de llegar a aquella zona, especialmente si queréis adentraros en los museos.

Después de reponer fuerzas visitaremos el Castillo Sforzesco y el Parque Sempione, vosotros elegís el orden. Los museos del castillo son bastante interesantes y no son caros, por lo que no es mala idea visitarlos.

La tarde la dedicaremos a conocer las principales zonas comerciales de Milán, empezando por el "Cuadrilátero de la Moda", donde están las boutiques más prestigiosas de la ciudad. Las calles más importantes son la Via Montenapoleone y la Via della Spiga. Para llegar a la zona podéis volver por el mismo camino o atajar por la Via Cusani, que parte de la rotonda donde se encuentra la estación de metro Cairoli-Castello.

Tras recorrer las citadas calles y las perpendiculares nos dirigiremos al Corso Vittorio Emanuele II, otra zona comercial donde las tiendas no tienen precios prohibitivos. Saliendo por la parte este de la Via Montenapoleone llegaréis a la Plaza de San Babila, donde podéis tomar la calle con el mismo nombre.

El resto del día lo podéis dedicar a pasear por la zona centro o ir de compras, seguro que ya sabéis orientaros.

Encontraréis muchos restaurantes para cenar en los alrededores de la Plaza del Duomo y en la Via Dante.

Segundo día

Cementerio Monumental, una de las tumbas más espectaculares
Una de las tumbas más espectaculares
Iglesia de San Lorenzo Maggiore
Iglesia de San Lorenzo Maggiore

El segundo día comienza con la visita del Cementerio Monumental, un lugar que hasta que no vayáis no valoraréis su importancia. La grandiosidad de la arquitectura de las tumbas hace de este cementerio un museo al aire libre, con obras realmente sorprendentes. Podéis llegar hasta allí en los tranvías 7, 12 y 14, en el autobús 37 o caminando desde la estación de metro Garibaldi F.S.

Después de la visita, tomando el metro en Garibaldi F.S. llegaréis a la estación de Cardona en pocos minutos. La Iglesia de Santa Maria delle Grazie se encuentra a muy poca distancia. Recordad que habéis tenido que reservar con antelación para poder ver La Última Cena de Leonardo da Vinci, la iglesia de por sí no tiene demasiado interés.

Tomando la Via Bernardino Zenale llegaréis a la Via San Vittore, si la cogéis en sentido izquierdo apareceréis en 5 minutos junto a la Basílica de San Ambrosio, una iglesia que merece la pena tanto exterior como interiormente.

Dado que probablemente no tengáis mucho más tiempo, os damos dos opciones, un plan más cultural y otro un paseo. La primera opción incluye el Museo Arqueológico, la Iglesia de San Maurizio y la Pinacoteca Ambrosiana. La segunda, una visita a San Lorenzo Maggiore, un paseo hasta la Piazza XXIV Maggio y un recorrido por el canal Naviglio Grande.



¿Más de dos días en Milán?

Si tenéis tiempo suficiente lo mejor es dedicarlo a conocer alguna de las ciudades próximas o los lagos más cercanos. Aunque la mejor opción es alquilar un coche y despreocuparse, todos los lugares están bien comunicados por tren.

Si tenéis pensado dormir en alguno de estos lugares, os recomendamos reservar los hoteles en Reservaria.