El norte de Italia cuenta con algunas de las ciudades más sorprendentes del país. Además de los núcleos urbanos, la belleza de sus lagos hace que sean uno de los principales destinos turísticos de Italia.
Para hacer las visitas, aunque la mejor opción es alquilar un coche y despreocuparse, todos los lugares están bien comunicados por tren.
De los múltiples lagos que hay en el norte de Italia podemos destacar estos cuatro:
El Lago de Como es el más cercano a Milán y acoge pueblos tan encantadores como Bellagio, Varenna, Tremezzo o Menaggio.
El Lago de Garda es el mayor de los lagos italianos y uno de los principales centros turísticos del norte de Italia. Su pueblo más famoso es Sirmione.
El Lago Maggiore cuenta con una superficie de 212 kilómetros cuadrados y es el segundo lago más grande de Italia, por detrás del Lago de Garda.
El Lago Iseo se extiende majestuoso entre las provincias de Bérgamo y Brescia y, aunque es bastante más pequeño que los anteriores, es un lugar idóneo para el relax.Además de estos cuatro, hay otros lagos menores como el Lago de Idro, el Lago de Varese o el Lago de Orta.
Una rica arquitectura medieval, barroca y renacentista unida a los cuidados locales comerciales y preciosas callejuelas empedradas convierten a Bérgamo en un remanso de paz y tranquilidad.Si tenéis tiempo suficiente y ganas de viajar, estas son las ciudades más interesantes a las que es posible llegar tanto en coche como en tren. Os ponemos los kilómetros de distancia (por autopista) y el tiempo de trayecto en los trenes más rápidos (y caros).
Si viajáis a alguna de estas ciudades, no os perdáis nuestras guías de Roma, Venecia y Florencia.